Es muy curioso cómo las fórmulas rítmicas están elegidas para imitar el tic tac del reloj. También son muy interesantes los movimientos de las bailarinas, que ejemplifican muy bien, a través del movimiento, cada una de las pausas y cambios de la pieza. Por último, me gustaría destacar que, por lo menos en mi opinión, recuerda bastante a una marcha vienesa, aunque en este caso Kodály trata de jugar un poco con los motivos añadiendo pausas, acentos…